Economía y Hacienda


Área de Economía y Hacienda

La Concejalía de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Tomares es la encargada de elaborar los presupuestos, es decir, planificar en qué y cómo se va a invertir el dinero de los tomareños a lo largo del año. Un buen presupuesto es fundamental, ya que permite prestar de manera adecuada los mejores servicios básicos. Desde Hacienda se hace un importante esfuerzo para cuadrar un presupuesto sin déficit que garantice la totalidad de estos servicios para los vecinos.

Una de sus funciones es la redacción y elaboración de los presupuestos económicos para el municipio, caracterizados siempre por destinar un importante porcentaje de los mismos a afrontar políticas sociales e inversiones para que Tomares cuente con mayores prestaciones sociales, nuevas instalaciones escolares, culturales, deportivas o mejore su calidad medioambiental y amplíe sus zonas verdes.

El último de ellos, referente al presente ejercicio 2010, parte de una base total de 20 millones de euros de los cuales cuatro están destinados a inversiones con vistas a garantizar el 100% de los servicios así como también de todos los servicios municipales. De este modo las ayudas sociales, la formación para el empleo, el medioambiente, la educación (que ha triplicado de manera progresiva sus partidas y ha multiplicado por 25 el gasto), la cultura, el deporte o la seguridad ciudadana serán algunas de las materias que siguen y seguirán siendo prioritarias para el Gobierno local.

Por otro lado, y con vistas a agilizar los trámites relacionados con Hacienda, el Ayuntamiento habilitó un Punto de Información Catastral que permite hacer las gestiones desde la propia sede consistorial, en la Hacienda Santa Ana, sin tener que desplazarse hasta Sevilla Este, donde tiene radicada su sede la Gerencia de Gestión Catastral.

Asimismo, uno de los objetivos de esta concejalía es la de bajar los impuestos a los tomareños, una realidad desde 2007, cuando se redujo la presión fiscal entre un 10 y un 90 por ciento en diversas tasas como el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), el impuesto sobre actividades económicas (IAE), la basura y los vados municipales del que se beneficiaron familias numerosas o con escasos recursos, jubilados, pensionistas y discapacitados.

Estas políticas fueron continuadas en 2008 con la congelación de impuestos para 2009, de manera que se procedió a un ajuste de todos los impuestos y tasas que se situó entre uno y dos puntos por debajo de la subida prevista del índice de precios de consumo (IPC) de aquel año.